El ACTO COOPERATIVO, Extracto de la ley general de cooperativas de Uruguay.

Un articulo del Dr. Alfredo Lamenza (Uruguay) sobre el Acto Cooperativo, nos coloca en la disyuntiva de reflexionar sobre la forma como el Acto Cooperativo se construye y se valora en nuestro país; con mayor razón, ahora que la Ley General de Cooperativas esta por salir; y se escuchan voces soterradas que buscan limitar este aspecto fundamental de la identidad cooperativa.

ACTO COOPERATIVO

El instituto jurídico del acto cooperativo, fue propuesto por primera vez, en 1955 por el jurista  mexicano Antonio Salinas Puente que lo definió como el “supuesto jurídico ausente de lucro y de intermediación, que realiza la organización cooperativa en cumplimiento de un fin preponderantemente económico y de utilidad social

 A su turno, enseña Armando Arturo Moirano que “para llenar sus fines, la cooperativa se vale del llamado «acto cooperativo» que es toda operación realizada entre las cooperativas y sus asociados, en cumplimiento del objeto social, sin fines de lucro, y cuyo excedente por exceso de percepción o exceso de retención, si lo hubiere, deducido…, se devuelve a los asociados en concepto de retorno…”.

A su vez, según Pastorino “el acto cooperativo es un negocio jurídico unilateral, colegiado y complejo” y agrega que “es la expresión jurídica de la solidaridad, del esfuerzo propio y de la ayuda mutua, diferenciándose del negocio jurídico ordinario en el que prima el enfrentamiento entre las partes. La solidaridad permite que el acto se desarrolle en el tiempo, cada asociado puede recoger su propia labor societaria desempeñada en la asamblea o la de otro asociado que lo precedió y ejecutar, así el acto.

Esto es imposible en los negocios de enfrentamiento –el contrato de cambio- en los que las partes deben actuar simultáneamente…”

Como viene de exponerse, luego de la definición de Salinas Puente distintos autores latinoamericanos se han dedicado a conceptualizar al acto cooperativo de manera más o menos similar, con el foco en las especialidades del derecho y la organización cooperativa, y destacando determinados caracteres esenciales a la cooperación.

En función de lo expuesto, podríamos definir al acto cooperativo como el acto jurídico por el cual la cooperativa cumple con su objeto social respecto de sus asociados o de otros sujetos específicamente determinados por la legislación. El acto cooperativo se enmarca, lógicamente, dentro de la normativa – incluyendo aquí también los estatutos de las entidades – principios y valores cooperativos. Así, por ejemplo, cada vez que la cooperativa cumple con su objeto respecto de un asociado, estaremos ante un acto cooperativo.

 Ahora bien, cada legislación, puede establecer un concepto de acto cooperativo, con lógicas variantes respecto de las definiciones doctrinarias – Infra III analizamos la definición que establece la ley uruguaya -.

 En cuanto al contenido del acto cooperativo, ya en 1976 los especialistas en la materia establecían en la denominada Carta Jurídica de San Juan que “El acto cooperativo – analizado mediante la abstracción de notas circunstanciales – contiene ciertos elementos objetivos básicos que lo caracterizan por su propia naturaleza, independientemente de las definiciones legales que se pudieran formular al respecto. Se advierte, en principio, la presencia de los siguientes elementos que integran la noción del acto cooperativo:

a. necesidades individuales comunes;

b. propósito de obrar conjuntamente;

c. solidaridad;

d. servicio sin finalidad de lucro;

e. Bienestar general;”

 Por su parte, Elsa Cuesta enumera las siguientes características del acto cooperativo:

“a) actuación en conjunto:… se opera con otro. Lo adquirido o producido en conjunto a través de la cooperativa será distribuido entre los asociados…

b) distribución: la cooperativa no efectúa una venta a sus asociados: la mercadería es de los asociados que operan por medio de la cooperativa…

c) distribución al costo:… el precio final o definitivo será igual al costo del producto más los gastos inherentes a su propia organización…

d) actos de administración:… la organización administra los bienes de los asociados… No hay venta, los bienes se distribuyen al costo, no hay intermediación u operación de mercado…

e) solidaridad, satisfacción de necesidades individuales comunes: es el objeto del acto cooperativo…

f) bienestar general”.

 En función de lo anterior, la citada autora  distingue “los siguientes elementos integrantes del concepto de acto cooperativo de carácter tipificante: 1) necesidades individuales comunes (presupuesto y objeto básico del acto cooperativo); 2) ausencia de finalidad de lucro (como sistema económico y socialmente más justo para concretar el bien particular del grupo por medio de la satisfacción de las primeras); 3) solidaridad (como valor esencial permanente e indispensable para el logro de la integración social, el bienestar particular de los miembros del grupo y el general de la comunidad); 4) integración social (del grupo a través del espíritu de colaboración activo y como técnica de transformación de la sociedad política en comunidad); y 5) bienestar general (como fin del sistema)”.

 Respecto, de los efectos que se busca lograr con la consagración expresa del acto cooperativo podemos contar los siguientes:

1) Establecer un concepto o instituto jurídico específico del derecho cooperativo que tenga en cuenta sus particularismos.

2) A través del mismo difundir y facilitar el desarrollo y enseñanza del derecho cooperativo.

3) Fundamentar la autonomía del derecho cooperativo.

4) Determinar la jurisdicción competente en materia cooperativa.

5) Normar de manera específica la vinculación entre las cooperativas y sus asociados

o con otras cooperativas.

6) Establecer un marco conceptual que permita demostrar el particularismo jurídico del vínculo cooperativo entre la cooperativa y sus socios para la interpretación y correcta aplicación de la normativa tributaria.

.7) Establecer un marco conceptual que permita demostrar el particularismo jurídico del vínculo cooperativo entre la cooperativa y sus socios para la interpretación y correcta aplicación de la normativa de otras ramas del derecho como, por ejemplo, la defensa del consumidor.

8) Establecer un marco jurídico y conceptual que permita justificar la obtención de determinados beneficios estatales para las entidades cooperativas.

En relación con el alcance del acto cooperativo en lo que dice relación con las distintas clases y tipos de cooperativas, como ya se señalaba en la Carta Jurídica de San Juan “La noción esencial del acto cooperativo es aplicable a las diversas actividades que realizan las cooperativas y que, como ha sido reconocido universalmente, abarcan con la mayor amplitud los requerimientos económicos, sociales y culturales de las personas y de la comunidad”

 En nuestro país, es la Ley de Cooperativas 18.407 la que en su art. 9 define al acto cooperativo de la siguiente manera12: “Son actos cooperativos los realizados entre las cooperativas y sus socios, por éstas y los socios de sus cooperativas socias, o por las cooperativas entre sí cuando estuviesen asociadas bajo cualquier forma o vinculadas por pertenencia a otra de grado superior, en cumplimiento de su objeto social.

Los mismos constituyen negocios jurídicos específicos, cuya función económica es la ayuda mutua, quedan sometidos al derecho cooperativo y para su interpretación se entenderán integrados por las estipulaciones del estatuto social. Tendrán por objeto la creación, modificación o extinción de obligaciones, negocios dispositivos en sentido amplio o en sentido estricto.

En caso de incumplimiento, la parte a la cual se le incumpla podrá optar entre la ejecución forzada y la resolución o rescisión según corresponda, más daños y perjuicios.

Se deberá solicitar judicialmente y el Juez podrá otorgar un plazo de gracia.

En todo lo no previsto en las leyes cooperativas se aplicarán al acto cooperativo los principios generales en materia de negocio jurídico en general y de los contratos en particular, en lo compatible y en cuanto correspondiere o fuere pertinente.

Los vínculos de las cooperativas con sus trabajadores dependientes se rigen por la legislación laboral”.

Conforme con nuestra legislación, tendríamos entonces que el acto cooperativo es el “negocio jurídico” que crea, modifica o extingue obligaciones, realizado por la cooperativa “en cumplimiento de su objeto social” con sus socios, con los socios de sus cooperativas socias, o por las cooperativas entre sí cuando estuviesen asociadas o vinculadas por pertenencia a otra de grado superior. Tiene por función económica la ayuda mutua, y se rige por el derecho cooperativo y el estatuto social.

Analicemos la definición legal, para determinar el contenido del acto cooperativo en nuestra legislación.

En primer lugar, el acto cooperativo es un “negocio jurídico” que crea, modifica o extingue obligaciones. No es este el ámbito para profundizar sobre el término, pero debemos expresar que la doctrina civilista lo ha entendido como sinónimo de “acto jurídico” – cuya definición desarrollamos supra I – o también como especie dentro del  género acto jurídico que involucra un conjunto de actos jurídicos en que se manifiesta la autonomía de la voluntad regulando intereses  de las personas que se relacionan en el mismo y dando lugar al nacimiento, modificación o extinción de relaciones jurídicas que implican un haz de obligaciones.

En segundo lugar, ese acto jurídico debe realizarse en cumplimiento del objeto social de la cooperativa de que se trate, cualquiera que sea su clase. El objeto social podemos decir que son las actividades que puede y debe desarrollar la entidad para el cumplimiento de sus fines estatutarios.

En tercer lugar, el acto cooperativo va a existir en tanto el negocio jurídico en cumplimiento del objeto vincule a la cooperativa de que se trate con determinados sujetos, a saber: a) con uno o más de sus socios, b) con uno o más de los socios de sus cooperativas socias – a los cuales a estos fines los considera prácticamente como socios en una particularidad del derecho uruguayo poco común en el derecho comparado cooperativo – o c) con otra u otras cooperativas cuando estuviesen asociadas o vinculadas por pertenencia a otra de grado superior.

En cuarto lugar, se establece que “la función económica” –la que generalmente el derecho no toma en consideración, pero se consideró relevante por el legislador en materia cooperativa – es la “ayuda mutua”, es decir: la cooperación entre individuos.

Personalmente, creo que más que a la función económica – a pesar de lo que establece la ley en el art. 9 – a lo que se está refiriendo es a la forma de organizar la empresa cooperativa – en concordancia con el concepto de cooperativa que se establece en el art. 4 de la Ley 18.407 en donde también se menciona el concepto de ayuda mutua -, es decir mediante el esfuerzo mancomunado, recíproco y solidario de sus asociados. Parece claro que la función económica, pasa por facilitar el acceso de los asociados a menor costo de bienes o servicios o de brindarles trabajo.

En quinto lugar, el acto cooperativo, se regirá por el derecho cooperativo –

Constitución, ley, reglamentación – y por el específico estatuto de la entidad, que en sentido lato forma parte también del derecho cooperativo. Conforme con el art. 3 inc. 2 de la Ley 18.407 el “Derecho cooperativo es el conjunto de normas especiales, jurisprudencia, doctrina y prácticas basadas en los principios que determinan y regulan la actuación de las organizaciones cooperativas y los sujetos que en ellas participan”.

A su vez, debe tenerse presente que conforme con el artículo 10 de la Ley 18.407, atendiendo al objeto del acto cooperativo, según el mismo sea brindar trabajo o un bien o servicio, se divide a las modalidades cooperativas en tres grandes grupos: a) de trabajadores; b) de consumidores, y c) mixtas o de trabajadores y consumidores a la vez.

 Dispone dicho artículo: “Las cooperativas, de acuerdo al objeto del acto cooperativo, serán de trabajadores, de consumidores (o usuarios) o de trabajadores y consumidores a la vez”.   

 Por tanto, debemos concluir que jurídicamente, el acto cooperativo es uno sólo y no existe fundamento alguno para tratarlo de forma diferente en función de la clase de cooperativa de que se trate, menos aún en el caso de cooperativas que propenden a eliminar la intermediación en materia de acceso a bienes o servicios para las personas de menores recursos económicos.                                                       

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *