LA EDUCACIÓN, PUNTO DÉBIL DEL COOPERATIVISMO

“Un principio cooperativo venido a menos y la importancia de los Comités de Educación”.

Por JULIO ARIAS AÑAZGO

“A pesar de que la educación es la pieza fundamental en la urdimbre social y económica que constituye una cooperativa, ésta (la educación) falla en muchos casos, es inexistente o no es más que un mero detalle cosmético”.

El año 2012 fue el año el Internacional de las cooperativas, designado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, resaltándose la efectiva contribución que generan las cooperativas en la creación de empleos y lucha contra la pobreza. Este año en mención tuvo tres objetivos en los que se ha tenido que trabajar:

  • Crear mayor conciencia, del público sobre la contribución de las cooperativas al desarrollo económico y social, en las diversas latitudes donde se desarrollan.
  •  Promover el crecimiento, fomentando la constitución y el desarrollo de las cooperativas.
  •  Establecer políticas adecuadas, alentando a los gobiernos y entes rectores del movimiento cooperativo a implementar políticas, leyes y normativas que propicien la constitución y el crecimiento de las cooperativas.

Estamos al inicio de 2019 ( siete años despues) y a un año de llegar al 2020 (Plan para una Década Cooperativa) y nos preguntamos que se ha hecho al respecto de estos tres objetivos. Si analizamos a groso modo cada uno de estos tres objetivos, vamos a ver que es poco o casi nada lo que se ha logrado con las cooperativas en el Perú.

Es el momento que las cooperativas tengan en primer lugar que comenzar a trabajar integradas, pero una integración con llevada con “inteligencia estratégica”, que analice el contexto tanto interno como externo, que reconozca que muchas de las fallas de integración está en la falta de preparación de los directivos tanto en doctrina, principios y valores cooperativos; ¿Que implica la Doctrina como acción?

Doctrina como acción significa:

a) Recambio generacional,

b) Mirar hacia fuera,

c) Educar a los socios en forma permanente,

d) Fortalecer los gremios,

e) Practicar y predicar los valores cooperativos como forma de vida.

A pesar de que la educación es la pieza fundamental en la urdimbre social y económica que constituye una cooperativa, ésta (la educación) falla en muchos casos, es inexistente o no es más que un mero detalle cosmético. Los Comités de Educación tienen una gran responsabilidad dentro de las cooperativas, pero no le dan la importancia que se merecen o están simplemente de organizador de eventos superfluos, hay que darle el espacio y las herramientas adecuadas tanto en lo económico como social para que puedan desarrollar tan importante labor.

A nuestro modesto entender el problema del movimiento cooperativo peruano radica en la Educación Cooperativa, tema que parecerá muy trillado, dado que bastante se habla del mismo pero no se ataca a la raíz del asunto.

Pongámonos a trabajar, que nuestros socios sean los voceros y el efecto multiplicador para difundir las bondades de nuestras organizaciones cooperativas, que nuestros dirigentes trabajen en forma conjunta en temas de educación y se promuevan y fomenten la creación de más cooperativas, que nuestros entes tutelares de nuestro movimiento cooperativo se fortalezcan y continúen en su lucha por tener leyes y normas adecuadas a nuestra naturaleza.

Lima, 11 de febrero de 2019.

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